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viernes, 27 de julio de 2012

Los jugones no tienen vacaciones (y 2)

En el grupo B también hay unas cuentas selecciones que aspiran a competir por las medallas, siempre con la conciencia de que alcanzar el oro parece muy lejano. El principal candidato, por éxitos desde 2008 y por ser poseedor de la plata de Pekín, es España. A pesar de las lesiones, las molestias y las recuperaciones a contrarreloj, es una de las plantillas más compensadas, potentes y largas del campeonato. Con el protagonismo indiscutible de Pau Gasol, los puntos vendrán también de Juan Carlos Navarro y Rudy Fernández, dependiendo de su estado de forma, y de Marc Gasol, con un presumible aporte extra de Serge Ibaka contra determinados rivales, los más potentes físicamente. El funcionamiento de una segunda unidad cada vez más cohesionada y potente parece asegurado, al menos contra los rivales de la clase media.

De este modo, los puntos débiles del equipo español se centran sobre todo en los futuribles problemas que puedan acarrear las lesiones de larga duración y las molestias de última hora, aunque en principio no se duda de la participación de nadie. En cuanto al juego, es el momento de que Sergi Llull y Víctor Claver den un paso adelante, sobre todo si Navarro o Rudy no pueden responder a tantos minutos en cancha, una aportación ofensiva que también puede recaer en los bases José Manuel Calderón y Sergio Rodríguez.

Con expectativas fundadas de medalla, Brasil se presenta en los Juegos Olímpicos de Londres en uno de los mejores momentos de su selección. El juego interior es la principal arma de un equipo que cuenta con jugadores como Anderson Varejao, Nene Hilario y Thiago Splitter en la pintura. Además, los bases Raulzinho Neto y Marcelinho Huertas aprovecharán su juego rápido para favorecer buenas posiciones de sus pívots, mientras que el talento anotador de Leandro Barbosa será el que desatasque los ataques más enrevesados. El equipo gusta del juego bonito, lo que no implica que se olviden de sus obligaciones en la cancha trasera.

Clasificado para el torneo en el preolímpico de Caracas, Rusia se presenta con una plantilla más que competitiva para intentar colarse en la lucha por las medallas, siempre dependiendo de los cruces que deparen los resultados de la primera ronda. Jugadores con pasado, presente o futuro NBA serán los encargados de poner en práctica un juego bastante coral con estiletes en prácticamente todas las posiciones. Evidentemente, los hombres más vigilados por los rivales serán Victor Khryapa, Andrei Kirilenko y Timofey Mozgof, aunque tampoco se puede dejar demasiado espacio a jugadores como Shasha Kaun, Vitaly Fridzon o Alexei Shved. Muchos centímetros aunque con gran agilidad que pueden poner en aprietos a muchos de los llamados favoritos.

Otros dos equipos con potencial para intentar colarse en los cuartos de final o dar un susto a alguno de los grandes son Australia y Gran Bretaña. En el primer caso, se trata de un equipo correoso que, sin ser excesivamente físico, no renuncia a la buena defensa. En la pista delantera, muestran buena mano desde larga distancia y cierta tendencia a correr. Entre los principales nombres del equipo de las antípodas, destacan el NBA Patrick Mills, así como un buen grupo de jugadores de cierta importancia en ligas europeas y, sobre todo, en la ACB, David Andersen, Aleks Maric, Brad Newly, Joe Ingles o David Barlow, entre otros. En el caso de Gran Bretaña, su condiciónn de anfitrión puede hacer que se crezcan ante las adversidades. El equipo tiene algunos estiletes de calidad, aunque sin duda está falto de profundidad. Además, su principal estrella, Luol Deng, tiende a acaparar más juego del que realmente puede solucionar con acierto. La rotación más solvente se encuentra en el juego interior, con jugadores como Pops Mensah-Bonsu, Joel Freeland, el polivalente Daniel Clark y el veterano Robert Archibald.

El sexto en discordia en el grupo B será China, que parece mostrarse algo huérfana con el abandono del que ha sido su principal referente desde hace años, el gigante Yao Ming. La estructura y el juego del equipo no varían mucho, salvo que el referente principal de cara a la otra canasta es ahora Ji Jian Lian, jugador que milita en la NBA. Los chinos intentarán utilizar la baza de la velocidad y del carácter anárquico de su juego para intentar desestabilizar a sus rivales y conseguir parciales que le puedan granjear posibilidades de victoria.

Apéndice: El torneo femenino
Además del torneo masculino, Londres también acogerá el campeonato femenino de baloncesto, una competición que también se antoja emocionante a pesar de que el favoritismo de Estados Unidos en este caso es, si cabe, más arrollador. La selección norteamericana no ha perdido ni un solo encuentro en los Juegos Olímpicos desde la semifinal del torneo en 1992 en Barcelona, cuando cayó ante el equipo unificado de repúblicas ex-soviéticas, a la postre ganador de la medalla de oro. En la cancha, tal y como su homólogo masculino, las chicas del USA Basketball imponen su físico potente y su velocidad para defender con intensidad y conseguir opciones de canastas en transición, mientras que, en el ataque posicional, cuenta con el talento anotador de jugadoras como Sue Bird, Tamika Catchings, Maya Moore, Candace Parker o Diana Taurasi.

A pesar de este claro favoritismo con el que encaran la lucha por la que sería su quinta medalla de oro consecutiva, hay varias selecciones que pretenden ponérselo difícil a las estadounidenses y, de este modo, meterse en la lucha por las medallas. Así, Australia intentará labrarse un camino lo más fácil posible gracias a un equipo bastante compensado que cuenta con la veteranía de Belinda Snell y la calidad de Lauren Jackson. Desde el continente europeo, la República Checa y Rusia también se lo pondrán difícil a aquellos que pretenden luchar por el podio gracias a jugadoras como Jana Vesela por el lado checo y la nacionalizada Becky Hammon y el elenco de hasta siete jugadoras interiores bastante polivalentes por parte del equipo ex-soviético.

Otros equipos que, aunque ven de lejos las medallas, pueden hacer sudar a los favoritos son Turquía, Francia, la anfitriona Gran Bretaña o la Brasil de Erika Souza. Completan el cuadro de equipos en liza Croacia, Angola, Canadá y China.

martes, 3 de julio de 2012

En busca de un hueco en el Olimpo

Los Juegos Olímpicos son una de las citas más ansiadas por los deportistas de cualquier disciplina, un enveto ineludible. Sin embargo, en el caso del baloncesto, se trata de un torneo bastante restrictivo, con únicamente doce plazas para selecciones tanto en el apartado masculino como en el femenino. De este modo, solamente los mejores de cada continente tienen acceso a un campeonato especial por su periodicidad, su carácter multidisciplinar y su concentración geográfica.

Desde el pasado lunes, y cuando parecía que aún tendríamos que esperar veinte días para disfrutar de baloncesto de competición, doce selecciones de todo el mundo buscan un hueco, con mayores o menores expectativas, en la cita olímpica a través de un torneo en la ciudad de Caracas que, en apenas una semana, dejará nueve equipos en la cuneta y clasificará a los tres mejores para los Juegos de la capital británica.

Sobre el papel, los grandes favoritos son los tres equipos europeos de mayor trayectoria histórica. Así, Rusia, Grecia y Lituania no deberían tener demasiados problemas para imponerse, aunque nunca pueden descartarse sorpresas de equipos como Puerto Rico y Nueva Zelanda, habituales en los Mundiales y algunos JJ.OO., o los anfitriones, Venezuela. Dada la cercanía del torneo clasificatorio con el inicio de los Juegos, ninguna de las selecciones ha especulado con la convocatoria, como sí ha ocurrido en otras ediciones, y cada una de ellas presenta lo mejor de lo que tiene.

Rusia acude a Caracas con el núcleo duro de un CSKA de Moscú casi NBA, seis jugadores a los que se unen otros tres del Khimki y uno de los Denver Nuggets. Parece más que probable que la presencia física y la calidad de jugadores como Timofey Mozgov, Andrei Kirilenko o Victor Khryapa, unido a las ganas de la ‘nueva generación’ de Alexei Shved y otros jugadores aún más jóvenes (Antonov, Khostov y Karasev).

En el caso de Grecia, la selección sigue buscando cómo hacer frente a la marcha de dos de los mejores jugadores de su historia, Papaloukas y Diamantidis, si bien la convocatoria está plagada de jugadores de renombre en diferentes ligas de Europa. El flamante campeón de la Euroliga, Olympiakos, aporta cuatro jugadores, entre ellos Vassilis Spanoulis, principal desatascador del juego, y Kostas Papanikolau, joven perla. Destaca la gran presencia ACB en las filas helenas, con los aleros Michael Bramos y Kostas Vassileiadis, el pívot Dimitris Mavroedis y el base Nikos Zisis, recientemente fichado por el Gescrap Biskaia Bilbao Basket, además de los ex-‘españoles’ Antonis Fotsis, Giorgios Printezis y Ioannis Bourousis. Como suele ser habitual en los equipos griegos, kilos en la pintura, buena mano dentro y fuera y exteriores con buen tiro y rapidez en las penetraciones.

Por su parte, Lituania acude con gran parte de la ‘vieja guardia’, capitaneada por Sarunas Jasikevicius, y algunas incorporaciones con las piernas más frescas. Así, junto a los Songaila, Javtokas, Kaukenas y Delininkaitis, Mantas Kalnietis será el principal referente de las nuevas estrellas lituanas de la ‘pelota gorda’ entre las que destaca el pívot Jonas Valanciunas. A pesar de ello, el mayor peso anotador se lo llevará el alero polivalente Linas Kleiza, acostumbrado a acaparar balones, en ocasiones más de los recomendables.

Frente a estos tres equipos, hay otras selecciones que han viajado hasta Caracas con el objetivo de dar la campanada y arrebatar a los favoritos alguno de los tres puestos clasificatorios. Entre los equipos americanos destaca Puerto Rico, que se ha presentado con su ‘big three’ de jugadores estrella, los NBA J. J. Barea y Renaldo Blackman y el siempre anotador y desequilibrante Carlos Arroyo, además de jugadores de experiencia en distintas ligas, como el base Andrés Rodríguez y el pívot Daniel Santiago, ambos ex-ACB. Asimismo, Venezuela quiere aprovechar su condición de anfitrión y el gran atractivo de su estrella, Greivis Vázquez, para conseguir el pasaporte a Londres.

Macedonia quiere aprovechar la tendencia positiva del pasado Eurobasket, en el que llegó a semifinales, para plantarse en los JJ.OO., aunque tendrá difícil su clasificación después de perder el primer partido ante Angola. Además, su juego sigue excesivamente basado en Bo McCalebb y Pero Antic, con apariciones esporádicas de los hermanos Stojanovski e Ilevski, por lo que no será difícil de retener en caso de enfrentamiento con alguno de los favoritos.

Con menos posibilidades, pero ganas de contradecir las apuestas, pelean por dar una sorpresa aún mayor las selecciones de Angola, que conserva a jugadores experimentados de otras citas internacionales como Mingas, Cipriano o Gomes; Nueva Zelanda, que se ha renovado con la ausencia de sus dos nombres más reconocibles, Pero Cameron y Kirk Penney, y República Dominicana, que intentará imponer un juego interior compuesto por Al Horford, Josh Asselin e Eulis Báez.

Por su parte, los equipos destinados a ser únicamente ‘sparrings’ de las selecciones en juego son Jordania, Nigeria y Corea del Sur, combinados que coinciden en que casi todos sus jugadores militan en equipos de sus países de origen.

Se trata de un torneo corto, de apenas siete días, en el que los equipos deberán afrontar hasta seis partidos prácticamente a cara o cruz para conseguir la clasificación en los Juegos Olímpicos de Londres. El camino no parece muy complicado para Rusia, Grecia y Lituania, pero el más mínimo error puede ser fuertemente castigado en una competición tan breve.

Aunque pueda parecer que esta repesca de última hora no es una forma muy meritoria de clasificarse para los Juegos Olímpicos, cabe recordar que este torneo previo solamente admite a las selecciones mejor clasificadas en los campeonatos continentales de la FIBA de 2011 y que no han tenido acceso directo. De este modo, equipos de gran trayectoria y siempre competitivos como las selecciones balcánicas o el subcampeón del Mundobasket de 2010, Turquía, ni siquiera han tenido la oportunidad de jugar esta ‘prórroga’.